Hace años que te fuiste, años que abandonaste por completo este planeta denominado Tierra. Nunca acepté tu ida, nunca la aceptaré. Hoy es tu cumpleaños y aunque no estés aquí, siento la necesidad de escribirte, de expresar lo que siento... Y la falta que haces en mi día a día.
Mi infancia está llena de buenos recuerdos, recuerdos tuyos. Desde el pequeño detalle de me despertarme en plena madrugada para comprar caramelos, llegar a casa y comerlos todos de una vez y luego esconder las "pruebas" debajo de la almohada. Me pregunto si mi vida hubiera sido distinta si estuvieras aquí, me pregunto tantas cosas sobre ti.
Por qué las mejores personas del mundo son las que más pronto lo abandonan? Dado este grado de confusión en mi cabeza no lo entiendo. Eres mi sangre, la parte buena de la familia. Obviamente después que te fuiste no mucha cosa tuvo sentido. Las reuniones familiares en los primeros años después que te fuiste consistía en llorar y llorar. Y nada volvió a ser lo mismo, cada uno para su lado. Y yo ... Yo sigo aquí, echándote de menos en ocasiones como estas... Y no puedo evitar llorar, las mejores cosas me las proporcionaste tú, los mejores recuerdos me los diste tú. Y jamás podré pagarte eso de ninguna forma, sólo me quedan estas palabras, simples y vacías palabras...
Estés donde estés, que nunca te olvides de mí. De tu pequeña que ahora ya es casi una mujer hecha y derecha, pero que siempre seguirá siendo la de siempre.
Con mucho cariño y amor, Skarlett.
Bem vindo ao meu blog. Que disfrute e volte quando quiser! Bien venido a mi blog. Que disfrutes y vuelvas cuando quieras! //Skarlett.
segunda-feira, 27 de maio de 2013
sábado, 11 de maio de 2013
Hace muchos años atrás una chica ilusionada con la vida vivió una aventura de amor, un amor que al poco tiempo terminó. Su final no fue bonito, no fue como en los cuentos de hadas. Tras el dolor de ese amor y la herida que ese chico le dejo prometió a si misma jamás volver a amar.
Hasta que un día conoció a un hombre, un hombre distinto. Por el cual sí valía la pena entregarse desde el primer día en sus brazos. Y así lo hizo. Ahora ya no era una niña, sabía lo que hacía y se dejaba ilusionar con las palabras dulces que le decía ese hombre.
Un amor desde el principio intenso, apasionante. Pero la chica, que ya era una mujer, tenía miedo. Miedo de hacerle daño, miedo de que él le hiciera a ella. Y un día ella se pasó y lo hizo.
Él, dolido (o eso aparentó por su modo de hablar) simplemente le dijo"ya te lo explique". Tras hablar de la situación él pidió que le dejase un poco solo, que lo necesitaba. Ella lo respetó y dejo su espacio, con miedo de lo que podía pasar...
La mujer en su habitación se puso a pensar ya que era tarde y no era capaz de dormir. No era capaz, dicho dolor era insufrible. Sabía que lo que había hecho no estaba bien y lloraba porque él le dio todo y mucho más de lo que merecía y ella... Ella nada, una pobre mujer insegura, que sabía que lo que hizo no estaba bien. Que hay cosas que pasan, y confiar en una persona es fundamental. Lo penoso es tener que darse cuenta en momentos así. Cuando no duermes, cuando tienes los ojos rojos e hinchados de tanto llorar.
Por primera vez en muchos años tuvo miedo de perder a alguien . Y de tanto llorar, cansada y confusa de la situación que le pasaba por fin el dulce sueño y la soledad le abrazaron y se durmió.
Hasta que un día conoció a un hombre, un hombre distinto. Por el cual sí valía la pena entregarse desde el primer día en sus brazos. Y así lo hizo. Ahora ya no era una niña, sabía lo que hacía y se dejaba ilusionar con las palabras dulces que le decía ese hombre.
Un amor desde el principio intenso, apasionante. Pero la chica, que ya era una mujer, tenía miedo. Miedo de hacerle daño, miedo de que él le hiciera a ella. Y un día ella se pasó y lo hizo.
Él, dolido (o eso aparentó por su modo de hablar) simplemente le dijo"ya te lo explique". Tras hablar de la situación él pidió que le dejase un poco solo, que lo necesitaba. Ella lo respetó y dejo su espacio, con miedo de lo que podía pasar...
La mujer en su habitación se puso a pensar ya que era tarde y no era capaz de dormir. No era capaz, dicho dolor era insufrible. Sabía que lo que había hecho no estaba bien y lloraba porque él le dio todo y mucho más de lo que merecía y ella... Ella nada, una pobre mujer insegura, que sabía que lo que hizo no estaba bien. Que hay cosas que pasan, y confiar en una persona es fundamental. Lo penoso es tener que darse cuenta en momentos así. Cuando no duermes, cuando tienes los ojos rojos e hinchados de tanto llorar.
Por primera vez en muchos años tuvo miedo de perder a alguien . Y de tanto llorar, cansada y confusa de la situación que le pasaba por fin el dulce sueño y la soledad le abrazaron y se durmió.
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