segunda-feira, 20 de outubro de 2014

Hope.

Te dedico estas palabras con mucha gratitud por que me siento afortunada por tenerte en mi vida, podría escribir un libro ahora hablando de ti, de los pequellos detalles que tienes que son grandes para mi. 
Puedo contarte mil cosas que jamás me he atrevido a contar a nadie más y sentirme segura, confío en ti, eres mi guardián. Me tumbo en cama, cierro los ojos y automáticamente me pongo a pensar en ti, no lo puedo evitar. El deseo de tenerte conmigo cada vez es más grande y me domina por completo.
Soy muy feliz, tengo a la persona más increíble del mundo conmigo y ¿sabes lo mejor de todo? Que ella me ama y yo a ella.
Todos los días al despertarme la primera cosa que me viene a la cabeza eres tú, me levanto con ganas de hablarte, de verte, de besarte, de decirte que te amo. Es normal tener miedo, creo que todos lo tenemos... Pero ahora es nuestro momento.
Quiero que estes a mi lado, quiero hacerte saber que jamás estarás sólo. Es difícil librarte de mí, ¿te acuerdas? 
Pues eso es, no tengo palabras para decirte lo mucho que vales para mí. Y quiero agradecerte por todo lo que haces por mí, sé que no soy una persona sencilla y que soy muy rara... Pero sabes, me haces querer ser mejor persona. Y poco a poco voy mejorando, de verdad espero mejorar más. 
Como bien estás viendo no soy perfecta, estoy muy lejos de serlo... Y te pido perdón por mis inseguridades porque sé que eres distinto, y quiero que sepas que vales mucho, que eres todo para mí.
Pase lo que pase yo siempre te amaré, estaré aquí para lo que necesites. Es una promesa y la cumpliré.

 Ps: Al infinito y más allá.  



terça-feira, 25 de março de 2014

One.

Una persona, una vida y centenares de decepciones. He perdido la cuenta ya de cuantas personas me han decepcionado, que me han herido hasta que han llegado a matar una parte de mí.
Esos sentimientos que lloras por no sentirlos, que harías de todo para no sentirlos. Pero hagas lo que hagas ahí estàn, ahí estarán.
No tuve elección, no pude elegir. Nadie tuvo en cuenta mi existencia, la existencia de mi amor. Tuve que dejarte ir, ni siquiera eras mio, pero te tenía en mi vida y con eso me llegaba. Nunca pedí mucho de ti, sólo que siguieras a mi lado.
No lo hiciste, ahora no puedo hacer nada. La culpa es mía, o eso pienso. Soy la culpable del daño, soy la culpable de mi propia tristeza... Soy culpable por alejarte de mí.
Piensas que no me importas, pero sí me importas. Mucho más de lo que crees. Igual me comporté como una cría mimada pero sabía que todo se acabaría. Te echo de menos todo el día, siempre.
Me siento impotente por no poder cambiat las cosas, lo hecho, hecho está. Debo fingir que no has significado nada para mí y así seguiría en mi mundo mintiendo a mi misma.
He pasado noches y noches sin dormir pensando si debería hablarte pero nunca lo hice, no tengo agallas para hacerlo. Me da miedo de lo que me digas, me da miedo que me des la espalda, otra vez.
Realmente lo estoy pasando mal, siento que perdí TODO aunque en la realidad no he perdido NADA. Pero el dolor de haber perdido a alguien como TÚ es lo que me duele día y noche. Duele mucho perder a alguien que nunca lo has tenido y que jamás en mi vida lo tendré.
Ese hecho me destroza por dentro, me mata pero he de sonreír, he de mantener las aparencias. Y aunque días como hoy me muera de ganas por hablarte no puedo, porque te doy igual, porque seguirás ignorándome.
Tengo que poner un final a esto, a mis pensamientos que automáticamente me conducen hasta a ti. Ojalá nada de esto hubiera pasado, pero pasó y aquí estoy, escribiéndote una carta que jamás leerás, que jamás serás consciente de su existencia... Porque al final de todo sólo son palabras de alguien que un día conociste, pero que ahora es una extraña en tu vida. Esto son palabras que el viento se lleva, se las lleva lejos junto con lo que queda de mí.

sábado, 18 de janeiro de 2014

Rechazo

Ahora mismo me siento desubicada, no tengo expectativa alguna. He perdido el control de mi vida, de mi mente, de mi cuerpo... De mi corazón. Esperé un milagro, alguna señal de que me enseñase que estaba equivocada pero esa señal nunca llegó a su destino, lo que significa que me equivoqué.
No hay esperanzas para mí, he luchado toda mi vida en una batalla que desde su principio ya había perdido. Todos mis esfuerzos fueron en vano, mi cuerpo consumido por el cansancio cayó al suelo. En aquel exacto momento sentí como si estuviesen abriéndome el pecho con un cuchillo lentamente y quitando todo lo que tenía. Pero no, solamente fue una vez más la mala suerte. Un golpe bajo del destino, una crueldad del amor y un dulce abrazo de la tristeza y de la soledad...
 Otra vez más... ¿Cómo pude dejarme tanto? Me hice tantas promesas que jamás volvería a ser débil y lo soy, he intentado ser mejor persona pero ¿para qué? si sigo siendo rechazada igual. No necesito otra oportunidad, ni siquiera me has dado una... No te culpo en ningún momento la verdad, si hay algún culpable en todo esto soy yo, solamente YO.
 He pensado que por fin el destino me había sonreído, que mi vida sería distinta pero veo que me equivoqué. No sé porqué pensé que sería diferente, nunca lo es. Pero a veces nos llenamos de esperanzas hasta el límite y nos lanzamos de lleno a un pozo en el que no sabemos cual es su profundidad.
 Me siento tan estupida por creer que sería las cosas diferentes, nada cambia, nadie cambia. En un intento de mantenerme con vida dije lo que sentía, fue un error ahora que paras a pensar pero en el momento no piensas en eso, fue un intento penoso de intentar cambiar algo pero que no sirvió de nada.
 Sigo en el suelo, tirada como si no fuese nada, como si no importase a nadie. Me duele todo, una lágrima fría percorre mi megilla que empieza a estar fría, ya no siento dolor... La verdad es que ya no siento nada, mis párpados me pesan. No me da más miedo el amor, no me da más miedo estar sola, siempre lo he estado y quizás sea lo mejor. Ya no soy dueña de mis pensamientos, la dulce lágrima se cae y lentamente cierro los ojos, me despido del mundo tal cual como lo conozco y abandono mi cuerpo vacío.