Hoy hace siete días que te marchaste. Y siento aún mi herida abierta. Me dejaste un vacío, que nadie lo podrá cubrir... Se quedará allí el resto de mi vida. Y a cada día que pasa temo por perderte. Eres lo más valioso que tengo. O lo correcto eras lo más valioso que tenía. Y te dejé marchar.
Espero que un día volvamos a ser lo de siempre, y mi herida se cure con quién me la ha hecho. Pero en cuanto eso estaré aquí donde siempre estuve a tu espera.
Te echo de menos, los momentos que hemos pasado fueron los mejores de toda mi vida. Y me haces querer cambiar. Me haces querer ser mejor persona, me haces feliz. Te quiero, hoy, mañana y siempre.
Nenhum comentário:
Postar um comentário